El síndrome del impostor: cuando dudas de tu propio valor
Hay personas que, incluso después de alcanzar una meta importante, sienten que no la merecen. Reciben un reconocimiento y piensan que fue suerte. Logran un ascenso y creen que alguien se equivocó. Terminan un proyecto y, en lugar de disfrutarlo, temen que tarde o temprano los demás descubran que "no son tan capaces". Es una sensación más común de lo que parece. Y, muchas veces, no tiene que ver con la falta de capacidad, sino con la dificultad para reconocer el propio valor. Cuando el éxito no alcanza Todos conocemos personas que dudan de sí mismas. Lo curioso es que esas dudas no siempre desaparecen cuando llegan los resultados. A veces ocurre exactamente lo contrario. Cuanto más avanzan, más sienten que deben demostrar que realmente merecen estar allí. Como si cada logro fuera una excepción. Como si todo pudiera desmoronarse en cualquier momento. La voz que nunca está conforme El síndrome del impostor suele venir acompañado de un diálogo interior muy exigente. Una voz que ...