Aprender a estar solo sin sentirse solo
Hay una diferencia importante entre estar solo y sentirse solo . Podemos pasar una tarde en casa disfrutando de un libro, de una caminata o de una taza de café, y sentirnos completamente en paz. También podemos estar rodeados de personas y experimentar una profunda sensación de soledad. Por eso, la compañía más importante que tendremos a lo largo de nuestra vida es, inevitablemente, la nuestra. Y aprender a disfrutarla puede transformar la manera en que vivimos. La soledad no siempre es un problema Durante mucho tiempo se nos enseñó que estar solo era algo que había que evitar. Como si el valor de nuestra vida dependiera de estar siempre acompañados. Sin embargo, hay momentos en los que la soledad elegida puede convertirse en un espacio de descanso, de creatividad y de autoconocimiento. No porque dejemos de necesitar a los demás. Sino porque dejamos de necesitarlos para sentir que estamos completos. Aprender a conocernos Cuando compartimos mucho tiempo con otras personas, es fác...