Quiero / Tengo

Un ejercicio para descubrir cuánto se parecen la vida que tienes y la vida que deseas

Vivimos tan ocupados pensando en lo que vendrá o recordando lo que ya pasó que pocas veces nos detenemos a mirar el lugar donde realmente estamos: el presente.

¿Cómo es tu vida hoy?

¿Qué cosas forman parte de ella?

¿Y cuáles de esas cosas elegirías si pudieras empezar de nuevo?

Este ejercicio no busca evaluar si tu vida es mejor o peor que la de otras personas.

Su propósito es ayudarte a observar si existe coherencia entre aquello que valoras y aquello que hoy ocupa espacio en tu vida.

A veces descubrimos que ya tenemos mucho de lo que deseábamos.

Otras veces comprendemos que estamos dedicando tiempo y energía a aspectos que, en realidad, ya no queremos sostener.

Y ambas cosas pueden convertirse en un punto de partida.


Ejemplos

Paso 1. Explorar

Antes de analizar, observa.

Toma una hoja y escribe cuatro listas.

No hace falta que sean largas.

Solo procura responder con honestidad.

  • Las cosas que tengo.

  • Las cosas que no tengo.

  • Las cosas que quiero.

  • Las cosas que no quiero.

No pienses únicamente en bienes materiales.

También puedes incluir personas, emociones, hábitos, experiencias, proyectos, formas de vivir o cualquier otro aspecto que hoy consideres importante.


Paso 2. Observar la relación entre ellas

Ahora combina esas listas formando cuatro espacios.

Quiero y tengo

Aquí aparecen aquellas cosas que forman parte de tu vida y que realmente valoras.

Son los aspectos que quizá convenga agradecer, cuidar y seguir cultivando.

Tengo, pero no quiero

Este espacio suele resultar especialmente revelador.

¿Qué permanece en tu vida aunque ya no quieras sostenerlo?

Puede tratarse de un hábito, una preocupación constante, una obligación, una relación o cualquier situación que ya no se alinee con quien eres hoy.

No quiero y no tengo

Este cuadro refleja aquello que, por diferentes motivos, hoy no forma parte de tu vida y tampoco deseas que forme parte de ella.

Observarlo también es una forma de reconocer lo que has sabido cuidar.

Quiero, pero todavía no tengo

Aquí aparecen tus deseos, proyectos y anhelos.

No como una lista de exigencias, sino como una invitación a descubrir hacia dónde te gustaría caminar.


Paso 3. Mirar el conjunto

Cuando completes los cuatro espacios, observa el resultado sin juzgarlo.

No existe una distribución perfecta.

Cada persona se encuentra en un momento diferente de su camino.

Quizá descubras que tienes más motivos para agradecer de los que imaginabas.

O quizá aparezca con claridad aquello que lleva tiempo pidiendo un cambio.

Sea cual sea el resultado, recuerda que este ejercicio no pretende definir tu vida.

Solo ofrecerte una fotografía del momento presente.

Y, como toda fotografía, puede cambiar con el tiempo.



Para seguir explorando...

Después de observar tus listas, quizá quieras detenerte unos minutos más.

Pregúntate:

  • ¿Qué descubrimiento me sorprendió más al hacer este ejercicio?

  • ¿Qué ocupa hoy demasiado espacio en mi vida y ya no representa lo que quiero?

  • ¿Hay algo valioso que ya tengo y que hacía tiempo había dejado de agradecer?

  • Si dentro de un año volviera a completar estas listas, ¿Qué me gustaría que hubiera cambiado?





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