Habitar el trabajo con mayor bienestar

Algunas reflexiones para cuidar de ti durante la jornada laboral

El trabajo ocupa una parte importante de nuestra vida. Por eso, la forma en que vivimos esas horas influye también en nuestro bienestar.

No todas las personas tienen la posibilidad de elegir el empleo que desean. Y no todos los entornos laborales son saludables.

A veces el trabajo es una fuente de crecimiento y satisfacción. Otras veces supone un desafío que atravesamos mientras buscamos nuevas oportunidades.

Este artículo no pretende decirte que todo depende de tu actitud. Solo quiere ofrecer algunas ideas que quizá puedan ayudarte a cuidar de ti allí donde hoy te encuentras.



1. Descubre qué sí merece la pena

Incluso en los trabajos más difíciles suele haber algo que conserva valor.

Puede ser una tarea que disfrutas.

Un compañero.

La posibilidad de aprender.

La estabilidad que hoy necesitas.

O la satisfacción de hacer bien aquello que haces.

Encontrar esos pequeños puntos de apoyo no elimina las dificultades, pero puede hacer que la jornada tenga un significado diferente.


2. Observa cómo llegas cada día

Nuestra actitud influye en la forma en que vivimos muchas situaciones.

No significa que debamos estar de buen humor todo el tiempo.

Significa preguntarnos:

¿Cómo estoy llegando hoy al trabajo?

A veces basta con reconocer que estamos cansados, preocupados o sobrecargados para tratarnos con un poco más de paciencia.


3. Cuida los vínculos

Cuando pasamos tantas horas con otras personas, las relaciones adquieren un peso enorme.

No siempre será posible llevarse bien con todo el mundo.

Pero sí podemos intentar construir vínculos basados en el respeto, la escucha y la empatía.

Un ambiente laboral más amable rara vez depende de una sola persona.

Sin embargo, cada gesto de respeto puede contribuir a crearlo.


4. Busca espacios para seguir creciendo

La rutina puede volver cualquier trabajo repetitivo.

Por eso, cuando sea posible, intenta encontrar pequeños desafíos.

Aprender algo nuevo.

Mejorar una habilidad.

Resolver un problema de una forma diferente.

Proponer una idea.

Crecer no siempre significa ascender.

Muchas veces significa seguir sintiendo curiosidad por lo que hacemos.


5. Distingue entre lo que puedes cambiar y lo que no

Hay situaciones sobre las que tenemos cierta capacidad de acción.

Y otras que, al menos por ahora, escapan a nuestro control.

Diferenciar unas de otras puede ayudarnos a utilizar mejor nuestra energía.

Si existe algo que puedes mejorar, quizá merezca la pena intentarlo.

Si no depende de ti, tal vez sea momento de preguntarte cómo proteger tu bienestar mientras decides cuál será el siguiente paso.


Una última reflexión

Trabajar no debería significar dejar de cuidarte.

Tu bienestar también importa durante la jornada laboral.

Y, si con el tiempo descubres que un trabajo está afectando de forma constante tu salud, tus valores o tu dignidad, quizá la pregunta deje de ser cómo adaptarte a ese lugar y pase a ser si ese lugar sigue siendo el adecuado para ti.

No siempre es posible cambiar de inmediato.

Pero reconocer lo que sentimos también es una forma de empezar a orientarnos.



Para seguir explorando...

Antes de volver a tu rutina, quizá puedas preguntarte:

  • ¿Qué aspecto de mi trabajo me aporta más energía?

  • ¿Qué situación me desgasta con mayor frecuencia?

  • ¿Qué pequeño cambio, que sí dependa de mí, podría hacer que mis días fueran un poco más llevaderos?

  • Si pudiera describir mi relación con el trabajo en una sola palabra, ¿cuál sería? ¿Qué me dice esa palabra sobre el momento que estoy viviendo?



Te pueden interesar:

Cultiva tu habilidad social

¿Qué problemas puede ocasionar la timidez? Como afrontarlo...

Desarrolla una Buena Mentalidad Financiera - 9 Tips

Perdiendo la Identidad, tras los estándares de alguien más



Entradas populares de este blog

¿Cómo cultivar la disciplina?

El Poder de las Palabras